Iron Maiden – Powerslave

album_iron_maiden_powerslave_ironmaidenwallpaper.com

¿Hay alguien a estas alturas que no conozca a Iron Maiden? No es un pájaro. No es un avión. Es Iron Maiden, joder, que entra en el famoso colectivo que yo denomino como “bandas-que-todos-deberían-conocer-sin-importar-un-comino-sus-gustos-musicales”. Porque habrá bandas que se ganen su fama dando espectáculo, otras que lo hagan por evolucionar progresivamente, otras por su perseverancia, y otras porque son jodidamente grandes. Pues mezclad todo eso y ya sabéis lo que os sale. También tendrán discos menos afortunados, no obstante, como ahora el que escribe soy yo, pues voy a hablar de uno de los mejores.

Pero sin tener muy claro cuál podría ser el mejor, para hacer más fácil la selección del disco utilizaré el viejo truco del aniversario. Hace unos meses fue el treinta aniversario del “Powerslave“, que contando un poco hacia atrás nos lleva al 1984, si las cuentas no me fallan. A la postre, este es uno de mis favoritos. Solucionado el dilema sobre la elección, procedamos.

Nadie dudará de que saben cómo abrir un álbum si escuchamos la trepidante “Aces High”, todo un derroche de adrenalina en la que nos metemos de lleno en la piel de los pilotos de la RAF en su afanosa carrera por despegar y defender Londres de la aviación enemiga. Vértigo imparable, pero acabamos con la cabeza bien despejada después de unos minutos de vuelo y de la magistral voz del tío “Dickie”.

Le sigue el celebérrimo single “2 Minutes to Midnight”, algo así como dos minutos para el juicio final, analogía de lo cerquita que estuvo/está la Tierra de volar por los aires de un pepinazo atómico. Dave Murray y Adrian Smith demuestran porqué son los reyes del baile en sendos solos de guitarra a cual más poderoso. Aquí pongo un live recientito y de jugosa calidad.

La instrumental “Losfer Words” se encarga de hacernos cabalgar cual dopados rucios a jinetil golpe guitarrero, disfrutando también sobremanera del protagonismo del bajo de Steve Harris, cuya maestría vuelve a demostrar en la siguiente “Flash of The Blade”, y eso que yo no suelo fijarme tanto en el bajo, más que nada porque en muchas ocasiones está opacado por el resto de instrumentos. No es el caso de Maiden por supuesto. Atención también a los fraseos de guitarra que abren la canción, delicatesen.

“The Duellists”, cuya temática podéis imaginar, chapa la cara A del álbum de forma magistral, destacando la voz de Bruce, con un estribillo muy trabajado, y el solo, cuya primera parte protagoniza el bajo, dando paso a una guitarra portentosa. Una coordinación instrumental envidiable, donde todo está en su sitio y todos tienen su protagonismo

¿Ya vamos por la mitad? Joder, ha pasado volando. La grandeza de la música. Y aún queda, en primer lugar, lo mejor, y en segundo, lo mejor de lo mejor. ¿Intrigados? No me refiero a “Back in The Village”, que sigue la estela de las anteriores, contando con una excitante cabalgada, sino a las dos últimas. Espera que vienen. Uff. Vale. “Powerslave” y “Rime of the Ancient Mariner”. Ya que a los de la RAE les da por meter tantas palabras chorra en el diccionario, podrían hacer algo serio y añadir a la definición de “épico” estos dos monstruos. En mi opinión, y seguramente en la de muchos, la última es su mejor canción, y por ende una de las mejores en la historia del heavy metal.

“Powerslave” es donde el faraón cuestiona su exigua existencia, pues de qué le sirve tanto poder si al final habrá de rendir cuentas a Osiris como cualquier patán destripaterrones del Nilo. Unos aires árabes tanto en la instrumentación como en la voz de Bruce otorgarán a la canción una elegancia a la vez sencilla y grandiosa, con múltiples detalles y ornamentaciones que jalonan toda su extensión cual perlas de iridiscente lustre. Magnífico solo genialmente acompasado por bajo y batería, que se viene arriba en la segunda parte, y estribillo para cerrar y abrir el pasillo de honor a la guinda del pastel.

“Rime of The Ancient Mariner”, la magnus opus, una pieza de orfebrería delicadamente esculpida hasta el más nimio detalle para crear una bellísima obra de arte, tan grande como el poema épico homónimo en el que se basa, de Taylor Coleridge, que yo leí a partir de escuchar esta canción, y que recomiendo, porque, a pesar de que (al menos yo) no me enteré ni del nodo por haberlo leído en inglés antiguo, lo disfruté muchísimo. Que no os amilanen sus 13 minutos, pues se pasarán en un suspiro. Empieza fuerte, con los riffs atronando y rodeándonos de una procelosa tormenta y un viaje de incierto final, desarrollándose la historia en dos partes bien diferenciadas separadas por un místico interludio, durante las cuales los muchachos nos hacen sentir en nuestras carnes la pasión que seguro sintieron componiendo esta canción y la angustia por caer al fondo del mar en cualquier momento y acabar en el cofre de Davy Jones. “Water, water, everywhere!”. No diré más, pero estoy seguro de que si no os lleváis esta canción a vuestra particular isla desierta con vuestras diez canciones favoritas, ella misma irá navegando por sus propios medios hasta naufragar en ella y haceros que la escuchéis sin objeciones.

Ahora hay que separarse en grupos, como en el cole. Primer grupo: si nunca habéis escuchado a Iron Maiden, no sé que hacéis leyendo esto en lugar de poneros a escucharlo. Pero ya mismo, ale, venga. Segundo grupo: si os gusta Iron Maiden pero nunca habéis escuchado este disco… no sé qué hacéis leyendo esto en lugar de poneros a escucharlo. Tercer grupo: los que habéis escuchado este disco… no se qué hacéis leyendo esto en lugar de poneros a reescucharlo. Y cuanto más lo reescuchéis, más querréis reescucharlo, así hasta que el mundo toque a su fin. Y cuando eso ocurra, vuestro último deseo será ser enterrados en una pirámide tan molona como la del tito Eddie en la portada de este magnífico Powerslave. Lo dicho, cuando este disco encuentre la horma de su zapato, yo no me lo creeré. Y me callo no vaya a estar hablando demasiado, que el “Number of The Beast” y el “Somewhere in Time” me están mirando con cara de malas pulgas.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s