Crónica: Segunda edición del festival de progresivo Be Prog! My Friend

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Por fin llegó el 11 de julio. Mi compañero de redacción seruli y un servidor llegábamos a Barcelona un año más con el objetivo de disfrutar del mejor de los planes: casi doce horas intensivas de música variada y profunda interpretada por uno de los mejores elencos de artistas que puedas encontrar, y con ganas de ver caras conocidas y mantener largas conversaciones sobre la que es la gran pasión de la comunidad que nos concentramos en Poble Espanyol ese día: la música. La música es el fin que nos reunió a todos allí, y la verdad es que dio gusto ver que la cantidad de gente había aumentado desde la primera edición. Si hay algo que tenemos en común la mayoría de los que nos reunimos allí, amantes del progresivo, creo que son sobre todo dos cosas: tener una mente abierta y libre de prejuicios inútiles (un cartel que reúne como cabezas de cartel a dos bandas tan opuestas como Camel y Meshuggah lo dice todo, ¿no?); el otro, es vivir la música de una forma especial, con una profunda intensidad y curiosidad insaciable (estamos hechos unos melómanos perdidos). Sin duda, si juntamos el apartado social y el musical, se antojaba una tarde muy interesante, como refleja la presente crónica, en la que hemos intentado reflejar mi compañero y yo tanto lo bueno como lo mejorable de lo que aconteció en la segunda edición del Be Prog!

Riverside

Lamentablemente algunos problemas logísticos provocaron que llegáramos tarde a Poble Espanyol, perdiéndonos los tres primeros temas del setlist, pero bueno esa es otra historia. De Riverside apenas había escuchado su último trabajo, bautizado con el sugerente título de “Shrine of New Generation Slaves”, y no pude arrepentirme más de no haber ahondado en ellos después de disfrutar del directazo que se marcaron. Abrir un festival desde luego es una tarea dura, pero los polacos estuvieron más que a la altura, metiéndose al público en el bolsillo sin dificultades. Haciendo retrospectiva, si lo comparamos a la anterior edición, Riverside han tenido más suerte que la que tuvieron Antimatter, pues el público era mucho más numeroso y el sonido tenía una calidad más que digna.

Además de centrarse en su último álbum y repasar el resto de su discografía, interpretaron dos temas del que será su sexto disco de estudio, “Love, Fear and the Time Machine”. Durante el primero de ellos, “Lost (Why Should I Be Frightened By a Hat?)”, como comenté antes no estuve presente, sin embargo juzgando por como suena “Discard Your Fears”, un corte algo más liviano a la media de su material, podemos tener expectativas respecto a cómo sonará su nuevo LP.

El elemento estrella de su fórmula me parece sin duda que es Mariusz Duda, cantante y bajista de la banda. Tiene una voz brutal y variada de registros, y su manejo de las cuatro cuerdas no se queda atrás, hilando líneas de bajo bastante interesantes. La guitarra y la batería no destacaron por su complejidad, si no, siguiendo la premisa de “menos es más”, por aportar a los temas justamente lo que pedían. Los riffs y punteos de Piotr Grudziński, desarrollados por encima del bajo de Mariusz resultaban a la par pesados, contundentes y evocadores. Un directo más que recomendable, que podremos volver a disfrutar en España en las dos fechas que tienen en nuestro país en su futura gira europea.

1. Lost (Why Should I Be Frightened By a Hat?)

2. Feel Like Falling

3. Hyperactive

4. Conceiving You

5. 02 Panic Room

6. Egoist Hedonist

7. The Depth of Self-Delusion

8. Escalator Shrine

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©jmllovera @iMago[mei]

Messenger

Messenger era la única banda que tocaba de la que no había escuchado absolutamente nada. Resultó ser la más desfavorecida del festival. Se juntó que tenían el peor horario del escenario pequeño y que eran la formación menos conocida, con unos fallos técnicos que se llevaron entre ruidos buena parte de la media hora que tenían para tocar. Interpretaron pese a los inconvenientes cuatro cortes del que es su álbum debut, “Illusory Blues”, y dentro de lo que cabe no sonaron mal. Su aproximación al progresivo lo hacen desde la psicodelia y toques folk, que pese a que no me atrapó se hizo ameno y curioso. Me quedo especialmente con el trabajo al micrófono del vocalista, los teclados psicodelicos y algún interesante solo de guitarra.

1. Midnight

2. Somniloquist

3. The Perptual Glow of a Setting Sun

4. Dear Departure

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©jmllovera @iMago[mei]

Ihsahn (seruli)

Ihsahn, Ihsahn, hombre de inquietudes varias y amplias miras. Emperador del black sinfónico antes y artista polifacético ahora (ahí tenéis el “Eremita”, por ejemplo). El caso es que, sea como fuere su concierto, ahí estábamos para dar cuenta de su habilidad y de la del resto de su nueva banda, que venía sin bajista. Entro.

El concierto estuvo dominado por varios fallos en el sonido. Digo primero lo malo y así ya me lo quito de encima. Lo más gordo fue que la batería se lo comía literalmente (aunque figuradamente) todo. Vete tú a saber cuando cantaba limpio y cuando no, o cuando sonaba la guitarra. Si bien hay que decir que se solucionó la cosa, pero al principio fue un tanto frustrante.

El concierto comenzó con tres temas del “Das Seelenbrechen”, “Hiber”, con su base rítmica rota y su interesante progresividad, por desgracia como he dicho dominada por unos platillos que desgraciaban todo el sonido, “Pulse”, destinada probablemente a dormirnos, no sé por qué extraño motivo, y la dramática “Tacit”. A partir de ahí las dosis de agresividad aumentaron y ya no pararon. Destaco las emocionantes y desgarradoras interpretaciones de “Frozen Lakes on Mars” y “The Grave”. Una mezcla de sonidos y sensaciones muy bien conseguidos, un setlist variado, aunque en mi opinión un tanto errado al comienzo. En definitiva, un buen concierto, sin pasarse.

1. Hiber

2. Pulse

3. Tacit

4. Frozen Lakes on Mars

5. A Grave Inversed

6. My Heart is of The North (New Song)

7. The Paranoid

8. The Grave

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©jmllovera @iMago[mei]

Haken (seruli)

¿Qué es Haken? Es una banda. Hasta ahí llegamos. Además, es una banda de metal progresivo. Deudora de Dream Theater, sí, ¿y cuál no? El caso es que han sabido desmarcarse de esa deuda principalmente gracias a su cantante Ross Jennings, pues las melodías vocales de la banda son muy reconocibles y por tanto dependen mucho de él.

Muy bien estuvo Ross, al igual que el resto del grupo, y a pesar de los problemas de sonido y la acústica apagada, que por desgracia empañaron su actuación (y la de otros) y no hicieron justicia a su música. Estamos hablando del escenario secundario, el pequeñito, y es que no se qué hacían Haken ahí. Ya sé que se formaron en el 2007, pero joder, cariñitos, se lo tienen ganado. Claro, si hubiesen metido a Haken en el escenario principal, tendrían que haber cambiado a otra banda al secundario, y esa banda probablemente también habría merecido ir al principal y se habría vuelto a cambiar, y así en un bucle infinito que habría desgarrado el tejido cósmico e impedido la actuación de Camel.

Comenzaron con “Premonition”, que abre el álbum “Visions” de igual forma que abrió el concierto, ofreciendo una muestra de lo que es la banda, estructuras progresivas junto a melodías gancheras. Otros bombazos fueron “Insomnia”, fácilmente reconocible por su melodía inicial de sintetizadores, o “Crystallised”, la que finaliza su último EP “Restoration”, la opción más obvia para cerrar, un cúmulo de influencias que condensa lo grande del metal y el rock progresivo, todo en uno. Eché en falta “The Mind’s Eye”, uno de los mejores temas del “Visions”, en mi insignificante opinión, pero no me voy a quejar del setlist, porque fue realmente bueno.

Mi más sincera enhorabuena a Haken por demostrarnos que pese a estar comprimidos en una lata de anchoas, (una lata preciosa, eso sí) saben conectarnos los enchufes necesarios para disfrutar a tope. Gracias también a Ross, por supuesto, ya que el pobre tuvo que salir en varias ocasiones del escenario, supongo que para que se le escuchara un poquito más alto, y por supuesto, para dar espectáculo.

1. Premonition

2. In memoriam

3. Insomnia

4. Darkest light

5. Cockroach king

6. Crystallised

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©jmllovera @iMago[mei]

Katatonia

Katatonia era sin duda una de las bandas que más curiosidad tenía por ver en directo. Los conocía desde hace años por pertenecer a la escena doom de los años noventa, y escuche “Dead End Kings” poco después de que lo publicaran, gustándome bastante, con un sonido a medio camino entre Opeth y Anathema. Sin embargo por lo que fuera no me sumergí en su discografía más allá de una superficial escucha a “Viva Emptiness”. Craso error que por suerte remedié en parte antes de su fecha en Barcelona.

Las primeras y oportunas nubes asomaron sobre Poble Espanyol con el concierto de los suecos, aunque sin duda la melancolía de su música encaja mejor en una sala, o cuanto menos en la penumbra de la noche. La formación, protagonizada por el vocalista Jonas Renkse y el guitarrista Anders Nyström, únicos miembros originales, y tres músicos más únicamente de directo, se mostraron seguros sobre el escenario. Como nos recordó Jonas, este era su primer directo en más de medio año, y supieron estar a la altura con su vuelta al directo.

El set de Katatonia empezó con unos pocos minutos de retraso. El sonido, aunque me pareció decente en general, tuvo un comienzo bastante mejorable. El primer tema (lástima que fuera “Buildings”, de mis favoritas) sonó totalmente falto de definición, con unas guitarras ausentes. Por suerte el problema no fue más allá, y pudimos disfrutar de su rock oscuro e impregnarnos de la melancolía de sus composiciones. El setlist me pareció bastante bien elegido, centrado en sus trabajos “Dead End Kings”, “Night is the New Day” (me gusta casi tanto como el último) y “The Great Cold Distance” (aunque este me ha costado más pillarle el punto, también he terminado por caer rendido ante él). La brutal sucesión de riffs de “Dead Letters”, los mágicos arpegios de “Day and Then the Shade”, el memorable estribillo de “My Twin” o la imprescindible “July” supusieron algunos de los mejores momentos de su concierto.

1. Buildings

2. Increase

3. Dead Letters

4. Day and Then the Shade

5. The Longest Year

6. Ghost of the Sun

7. Soil’s Song

8. My Twin

9. Lethean

10. July

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©jmllovera @iMago[mei]

Vincent Cavanagh

Mentiría si no reconociera que, lo que para muchos fue una triste noticia, a mí me supuso una gran alegría. IQ se cayeron del cartel a escasas semanas del evento, y el bueno de Vincent Cavanagh, que ya había tocado en la primera edición junto a su banda, y había declarado en varias ocasiones el aprecio que sentía por el Be Prog! My Friend, se ofreció a cubrir la vacante, en el que sería su debut en formato solista sobre un escenario. Como profundo fan de Anathema que soy, no podía esperar a que llegará el día para volver a dejarme la garganta cantando los temas más clásicos de los de Liverpool.

Pensé que la propuesta que nos ofrecería se basaría únicamente en su acústica y su voz, y realmente así fue, pero con un añadido que ya había usado su hermano Danny en sus giras acústicas propias: un pedal looper. Pese a que le dio problemas en alguna canción, supo sobreponerse sin complicaciones, sobre todo gracias al ambiente cómodo y familiar que se generó entre el público y el músico. Con esas herramientas se bastó para interpretar temas conocidos por todos, como una reinventada “Fragile Dreams” que no me terminó demasiado con los cambios, una grandísima “Thin Air”, que en el estribillo no sabía si seguir este o tararear el ausente y mágico riff de guitarra, o las imprescindibles “Flying” y “Deep”, representando la que es para mí la etapa dorada de su carrera.

En el tramo final de su breve pero emocionante concierto tuvieron protagonismo sus dos últimos discos con “The Beginning and the End” y “Distant Satellites”, la cual sin duda ha terminado por ser imprescindible en sus setlists. La sorpresa vino cuando decidió cerrar con una cover de “Mentira”, de Manu Chao. Hubiera preferido otra forma de despedir la velada, pero se agradece lo arriesgado de la opción.

Hay que destacar el sonido del que disfrutó, pues pese a tocar en el escenario pequeño, la sencillez de su equipo le evitó complicaciones sonoras. Sin duda uno de mis conciertos favoritos de la noche, aunque la verdad es que yo con este hombre y Anathema no puedo ser objetivo, too much feels.

1. Fragile Dreams

2. Thin Air

3. Flying

4. Deep

5. The Beginning and the End

6. Distant Satellites

7. Mentira (Cover de Manu Chao)

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©jmllovera @iMago[mei]

Devin Townsend Project (seruli)

Llegó el momento de Devin Townsend, a partir de ahora conocido como la Rana Gustavo a petición suya. ¿Qué nos vas a ofrecer, Devin? Para mí era la primera vez que veía al calvete fantástico (nunca me perdonaré no haberme enterado del paso por Valencia de la gira del “Epicloud”), de modo que las expectativas estaban por las nubes. Sabía que el espectáculo no podía ser tan bombástico como suele serlo, pero lo accesorio al final acaba por tener poca importancia.

No fue el concierto más brutal que pudiésemos haber esperado, ni tampoco el más calmado, sencillamente fue una mezcla de todo lo bueno que tiene, pero por encima de todo, fue una de las horas más divertidas que he pasado este año. Que tampoco es decir mucho, porque estudiar no es un buen remedio para el aburrimiento, pero en fin.

En unos momentos (la mayor parte de los momentos, a decir verdad) nos hacía estallar con temazos de la talla de “Namaste”, con mala uva a lo Strapping, y en otros bajaba revoluciones y nos dedicaba un tema más intimista como “A New Reign”, o nos hacía marchar al ritmo marcial de la inmensa “March of the Poozers”, uno de los grandes momentos, con su vídeo reglamentario (¿a quien no le gusta ver a unos robots esmirriados bailando al son de su guitarra?). Finalmente cerrando con la emocionante y espacial “Kingdom”. No sabe ni nada. “Stay with me, Devin. Play with me”.

1. Rejoice

2. Night

3. Namaste

4. Deadhead

5. Supercrush!

6. March of the Poozers

7. A New Reign

8. More!

9. Ziltoid Goes Home

10. Bastard

11. Kingdom

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©jmllovera @iMago[mei]

Leprous

Descubrí a Leprous con su tercer trabajo de estudio, “Coal”, ante el cual caí rendido a la primera escucha. Su temprana confirmación en el cartel del Be Prog! hizo que me planteara desde el principio ir, ya que es una banda a la que tenía muchas ganas de ver en directo. Y si a estas ganas iniciales les añadimos el hecho de que se hayan marcado un señor discazo como “The Congregation”, firme candidato a lo mejor de 2015, ya os podéis imaginar las ansias y expectativas que tenía respecto a su directo.

Como era de esperar, la mayor parte del setlist giró en torno a su último trabajo de estudio, pero rescatando un par de temas que no podían faltar de sus dos discos anteriores. Empezaron el concierto con mi tema favorito de “The Congregation”, pero de forma similar al fallido inicio de Katatonia con “Buildings”, no pude disfrutar “The Flood” como merecía. En este caso no fue fallo técnico, sino una obvia dificultad por parte de Einar para mantener las notas más altas, que en ese corte no son pocas. Algún fallo de respiración, de nervios o quizás falta de calentamiento, me temía lo peor y que la situación se repitiera, pero por suerte en el resto de temas clavó cada una de las notas. Demostró ser un frontman como la copa de un pino, dándolo todo sobre el escenario, que junto a los juegos de luces dejó un agradable espectáculo visual.

Salvando ese bache falto de importancia, el resto del concierto fue como la seda, pudiendo disfrutar los noruegos del mejor sonido de los que tocaron en el escenario pequeño. Se notaba la pasión que despertaban entre los asistentes, con estribillos y riffs coreados a partes iguales, denotando lo mucho que ha gustado “The Congregation”, que además hace apenas dos meses que fue publicado.

Como mejores momentos de su actuación, resalto las partes más intensas tanto de “Chronic” como de “Slave”, la al mismo tiempo coreable y compleja “Rewind”, y sobre todo ese himno llamado “The Valley”, que fue sin duda uno de los highlights del festival en general. Pero, por otro lado eché en falta una colaboración sobre el escenario con Ihsahn, que teniendo en cuenta la posibilidad que daba tocar en el mismo evento no habría estado de más. La duración supo a poco, pero sin duda aprovecharon bien el tiempo que se les había dado. Ya no tengo dudas, una de las bandas más prometedoras del panorama actual tanto en estudio como en directo, imprescindibles.

1. The Flood

2. The Price

3. Chronic

4. Rewind

5. The Valley

6. Slave

7. Forced Entry

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©jmllovera @iMago[mei]

Camel (seruli)

La noche es ya cerrada y cerrado también está el concierto de Leprous. Llega la hora más esperada (por mí), la hora Camel. Muchos esperaban más a Meshuggah, pero la verdad yo no sé qué le ven (insertar puñalada al corazón).

Pues sí nenes, porque ante tanta brutalidad progresiva, no quedaba sino relajarse un poquito con los elegantes compases de una de las más grandes bandas del rock sinfónico progresivo de la historia, una de las que pueden mirar a la cara a Pink Floyd y no amilanarse en absoluto. Unos putos genios, mire. Tanto es así que por muy cansado que estuviera de estar diez horas de pie, la “magia” consiguió hacerme disfrutar a lo grande.

El sonido fue más que bueno, buenísimo, sin acusar los problemas de anteriores bandas. Andrew nos hizo estremecernos con sus dulces notas de flauta, y si uno no hacía caso de sus extraños contoneos y caritas a lo Gary Moore mientras tocaba la guitarra, podía disfrutar de la misma esencia de la música en cada una de las notas que surgían de su interpretación. Y ninguno se quedó atrás. Una banda en perfecta armonía, eso es lo que tuvimos.

Dentro del setlist tuvimos de todo un poco, aunque con prevalencia del “Moonmadness” y la falta de alguna del “Snowgoose”, pero eso ya son preferencias personales. Un magnífico y sensible espectáculo, desde el comienzo con “Never Let Go” y su característica intro acústica, la dócil y finalmente abrumadora “Song Within a Song”, la introspectiva “Ice”, y por supuesto, cerrando a lo grande con una de las más grandes, “Lady Fantasy”, donde la imaginación y la fantasía confluyen para crear una pieza atemporal. Un gran y emotivo concierto, como se esperaba.

Bravo Camel, el mejor sonido y para mí la mejor interpretación de la noche. Los años no se notan, lo que se nota es la pura, dulce y refrescante magia.

1. Never Let Go

2. The White Rider

3. Song Within a Song

4. Unevensong

5. Spirit of the Water

6. Air Born

7. Lunar Sea

8. Another Night

9. Drafted (nude)

10. Ice

11. Mother Road

12. Hopeless Anger

13. Whispers in the Rain

14. Lady Fantasy

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©jmllovera @iMago[mei]

Meshuggah

Tras el concierto de Camel aprovechamos el set de The Algorithm para cenar y descansar pues pese a que el proyecto de electrónica y metal progresivo de Rémi Gallego me despertaba curiosidad, tras más de 10 horas de pie el descanso era necesario si queríamos disfrutar de Meshuggah. Como ya ha dicho seruli, a él no le despertaban interés alguno, y tras el concierto solo confirmó su postura. Por mi parte, a pesar de que todavía no he terminado de pillarles el punto, y escuchar un disco entero de los suecos se me hace repetitivo y largo, me dispuse a disfrutar de su directo, sobre el que tan bien había leído y oído, y que cuanto menos sabía que indiferente no me iba a dejar. Solo la escenografía que colocaron sobre el escenario ya resultaba prometedora, con el coloso de su último disco, “Koloss”, retratado en la tela colgada detrás de la batería y a los laterales.

El principio resultó un poco desalentador, pues tras tocar una “Rational Gaze” con un sonido algo mejorable tuvieron que parar el concierto durante unos minutos para solucionar problemas técnicos. Retomaron el set con fluidez, evolucionando el concierto de menos a más en cuanto a calidad se refiere. He de decir que desde mi posición aunque el sonido fuera mejorable se escuchaba todo más o menos definido, mientras que gente que estuvo en primera fila me ha comentado que no se escuchaban las guitarras, algo desde luego más grave. Por mi parte, pude sentir como esas guitarras de ocho cuerdas sonaban cual ametralladoras.

El setlist giro sobre todo en torno a su último larga duración, “Koloss”, y “obZen”, el disco que más he escuchado de su discografía. He de reconocer que Meshuggah continua siendo una banda que me cuesta, pero poco a poco voy acostumbrándome a su estilo característico, que ha inspirado a una generación entera de músicos. La estructura de sus temas se me sigue haciendo algo tediosa al final, muy repetitiva, y mis neuronas acabaron fritas de tanta disonancia, pero eso es solo cuestión personal. Además de los arrolladores riffs y el impresionante trabajo del batería, me gustó especialmente la labor de Jens Kidman, mostrándose como verdadero dueño del escenario, clavando cada una de sus líneas vocales y jugando con movimientos de cabeza y de brazos de forma coordinada a los riffs y luces del escenario, quedando visualmente genial (y ya me han dicho que en sala lo es aún más).

Un concierto que fue mejorando progresivamente en cuanto a la calidad del sonido y del que disfruté bastante pese a lo poco accesible que me resulta su música. Seguiré probando con su discografía, quizás después de haberlos visto en directo me acerque a ella con otros oídos.

1. Rational Gaze

2. obZen

3. Do Not Look Down

4. The Hurt that Finds You First

5. Swarm

6. Stengah

7. Future Breed Machine

8. Lethargica

9. New Millenium Cyanide Christ

10. Bleed

11. Demiurge

Encore:

Mind’s Mirrors

12. In Death – Is Life

13. In Death – Is Death

Encore2:

14. Dancers to a Discordant System

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©jmllovera @iMago[mei]

Tristemente después de Meshuggah ya no quedaron energías para disfrutar del directo de Robotporn, proyecto de dubstep del guitarrista Achokarlos y la Dj Lorena Frantic.

Y así transcurrió la segunda edición del Be Prog My Friend! A grandes rasgos creo que resultó mejor que la primera (a pesar de que el cartel anterior me gustaba más si cabe): más bandas, más asistencia y eventos como las firmas por parte de varios de los grupos que no hacían sino sumarle mayor atractivo al festival. Por otro lado, tantos conciertos y la falta de pausas provocaron que resultará difícil asimilar lo escuchado, y el escenario pequeño tanto visual como acústicamente tenía sus limitaciones. Pero esto es cuestión de hacer balance, ya que no se puede tener todo, y siendo positivos pudimos disfrutar más grupos que en la edición anterior, y el escenario secundario tenía el encanto propio de Poble Espanyol, siendo el lugar algo que suma muchos puntos al festival. Pero los aspectos más negativos fueron sin duda los fallos técnicos y de sonido, que no fueron pocos, pero que al fin y al cabo fueron responsabilidad de los técnicos de sonido de las correspondientes bandas.

En definitiva, el Be Prog! My Friend se consagra como uno de los festivales más atractivos de la península (personalmente el más interesante, sin duda). Me muero de ganas por saber las confirmaciones de la edición del año que viene y las posibles novedades que incluirá, sin duda no dejarán indiferentes a nadie.

Las fotos usadas en esta crónica han sido obtenidas de la página de Facebook oficial del festival, tomadas por jmllovera, del que podéis seguir su trabajo en su página de Facebook.

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